sábado, octubre 29, 2005

Amor por el trabajo

Comer, beber y cantar en casa de mis nuevos padres adoptivos. Momentos de euforia. Tengo la sensación de estar viviendo en una película. Están locos, estos andaluces. Alegremente locos. Me pierdo entre las conversaciones simultáneas, así que me limito a dar pequeños comentarios en los raros momentos de silencio. Comentarios de la casa Luc. Suelen ser altamente explosivos.

A las cuatro de la madrugada me voy a casa. En la calle Ferran una profesional del sexo me ofrece sus servicios. La encuentro atractiva, pero nunca he pagado por tener sexo y no me apetece estrenarme en este terreno:

Ella: ¿Follar?
Yo: ¿Cómo?
Ella: ¿Quieres follar?
Yo: No tengo plata.
Ella: Vamos a un banco, a sacar dinero.
Yo: Mira, yo no pago. Si quieres follar, encantado, pero no voy a pagar.
Ella: Do you speak English? (¿Hablas inglés?)
Yo: Yes. (Sí.)
Ella: Are you looking for sex? (¿Estás buscando sexo?)
Yo: Listen, I'm not going to pay. I only do it for fun. Don't you do it for fun? (Mira, no voy a pagar. Sólo lo hago por el placer. ¿Tú no lo haces por el placer?)
Ella: No.

Pienso: Mmm, a mí tampoco no me gusta mucho mi trabajo.

4 Comments:

Anonymous Nina dice...

Genial tu historia!!!!! Un besote

30/10/05 01:26  
Blogger Noticias del Viejo Mundo dice...

Llegué aquí por el blog de la Fabiola y un comentario que hiciste ... por estos lados eso es casi regla en muchas partes y tienes razón .. es poco agradable tener que limpiar lo que hacen tus amigos ... buena la historia de la puta, me recordó algo parecido en Zurich. Saludos

2/11/05 12:03  
Blogger fabiola dice...

de una forma u otra siempre se paga por tener sexo. Creeme.

4/11/05 15:19  
Anonymous Geneviève dice...

... y un trabajo remunerado es siempre mas o menos una forma de prostitución.

13/11/05 13:06  

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