1986

Tenía fantasías que me daban vergüenza. Estábamos solos, mis fantasías y yo. Hasta que, un día, mi gemelo de Manchester se levantó i gritó:
¡Iros a la mierda!
Y cantó:
And if a double-decker bus
crashes into us
to die by your side
is such a heavenly way to die
And if a ten ton truck
kills the both of us
to die by your side
the pleasure and the privilege is mine
Me alegro de no haberlas llevado a la práctica. Ahora ya no las tengo, pero todavía me da vergüenza haberlas tenido. Pero sigo queriendo y siempre querré a mi gemelo de Manchester, porque gracias a él, me di cuenta de que, aunque somos minoría, somos muchos. Y no lo olvidaré nunca.